Todos los cristianos que han creído y recibido a Jesucristo tienen deseos para crecer en El. Los impedimentos más grandes a la experiencia de crecer en la vida no son circunstancias externas y problemas del medio ambiente; son una mente que tiene que estar renovado, una voluntad que tiene que someterse a Dios, y unas emociones que tiene que establecerse. En este libro, Nee suministra una vista clara de la necesidad del quebramiento del hombre externo asi que la vida de Cristo en nuestro Espíritu puede fluir de nosotros como un río de agua viva para que la gente de Dios estén refrescados y reafirmados. En una traducción nuevo y cambiado, Nee nos da perspicacia para entender la revelación bíblica de la necesidad de dividir nuestra alma y nuestro espíritu.